Puntí, el eterno orfebre ‘Soy de otra pasta’

26 abril, 2013

paisajes eléctricos magazine

Imatge

 

El simple hecho de crear, es ya un acto de humanidad más allá de la cordura que edifica el ser urbanita.Puntí (llámenlo Adrià o Josep, pero siempre con cariño), se asoma a la puerta de la luz, esa luz que se cuela entre las rendijas de un portón de chapa encortinado, esa que lo mismo provoca calor como provoca aires artísticos de letra y tinta. Incompletament (2013) es un encuentro entre lo sabido y lo desconocido que, sin más ambages, Puntí elabora con suma artesanía. 

La muerte de Adrià era una muerte anunciada, pero Josep no ha prevalecido mucho, pero al final firmas “Incompletament” como Puntí.
Creo que el título ya lo dice todo. “Incompletament” es que no se ha muerto ni Josep ni Adrià, sino que prevalece el Puntí. 

¿Qué hay entre Adrià y Josep? ¿Uno es el monstruo y el otro la persona artística?
No, para nada. Uno “es” y el otro también “es”. Simplemente es un punto referencial mío que ha ido perfeccionándose con la práctica. 

¿Y qué prefieres que te llamen?
Me da igual. Mientras sea con cariño… 

Te fuiste de bolos con Los Desobedientes y los directos recibieron buenas críticas. Pero ha pasado tiempo sin subirte a los escenarios. ¿Lo echabas de menos?
Yo echo en falta tocar con Los Desobedientes. Me encanta tocar con banda. Y creo que hicimos buenos ensayos, buenos directos… y creo que haremos más porque, de hecho, no es un grupo cerrado. 

¿Y echabas de menos el hecho de volver a cantar para la gente?
Constantemente. Echo de menos cantar para gente con ganas de oírme. 

¿Le das importancia a la gente?
Totalmente. 

¿Cuánto han tenido que ver Los Desobedientes en “Incompletament”?
No creo que Los Desobedientes hayan tenido mucho que ver en el disco. 

Entonces hablemos de tu familia.
Eso sí que tiene que ver mucho, y muy mucho, en “Incompletament”. 

La portada de “Incompletament” tiene una escultura con las siglas N.P. ¿Tu padre?
“Ni Puta idea”, podría decir (risas). Es Narcís Puntí, el meu pare. 

De todas formas, en la sociedad en la que vivimos, parece que el músico esté obligado a sacar cada año un trabajo de estudio. ¿Eres de los que prefiere tocar en directo constantemente o tener esquematizado un plan de trabajo con un disco cada uno o dos años?
En el fondo, todo llega a ser igual. Son distintas elipsis. Es un ciclo elíptico para mí. Y depende del grado en el que estés de la elipsis, todo va más rápido o más lento. Al menos, en mi método; me levanto, intento reírme, me ducho, me afeito… o no, y empiezo la jornada. Uno tiende a ser metódico, pero dependiendo de la elipsis y del grado en el que estés, el metodismo es más rápido o es más lento. 

¿Puede ser –bajo tu punto de vista- que las discográficas ahoguen la inspiración y el lado creativo del músico?
Bueno, a veces lo puedes entender así y otras veces no. A veces crees que obvian eso, que no lo tienen en cuenta. Y a veces llega a ser tal el grado de obsesión que no puede ser tan cierto lo que piensas, que incluso te ves como si te estuvieran exprimiendo como un limón. 

Y si esto hay que tomárselo con calma para que las cosas salgan bien, ¿“Incompletament” sería el cúmulo de calmas creativas?
Hombre, ha sido un gran alivio para mí en estos dos últimos meses, aunque “Incompletament” llevaba pariéndose desde hace una década. 

¿La filosofía de trabajo que adoptas en tu día a día es determinante en el resultado de la creación?
Sí. 

Como dice Quimi Portet: “hay que aprovechar los momentos guapos e inspirados cuando están en este proceso”. Como artista (en todos los sentidos) que eres, ¿aprovechas ciertos momentos de locura para crear algo que te haga volar?
Yo los aprovecho todos. Soy de otra pasta. En eso entiendo el entusiasmo de Quimi. Lo encuentro divertido y, en cierta parte, con un grado de razón importante. Pero soy muy rácano. Incluso estrujo a las ratas (risas). 

Que por cierto, me consta que estuviste ensayando con Antonio Fidel y con Juan Carlos García (ex- El Último de la Fila) en Salt.
Bueno, eso no sé si se puede decir porque claro, yo no tengo responsabilidades conyugales, a diferencia de los otros (risas). 

Aunque el disco ha tardado también en salir. Al final lo produce Quimi Portet, pero también iba a ser Bunbury el que se ocuparía de tal labor. Pero de eso hace… muchos años.
Creo que, al igual que la industria del cine ha cambiado, la manera de concebir un CD o un disco o vete a saber cómo se llama, también ha cambiado. Por lo tanto, como hay estos nombres, también podía decir que hay otros. 

¿Qué has estado haciendo durante todo este tiempo –aparte de tocar en directo- desde que saliera a la luz “María”?
He estado trabajando. Si no, no estaría aquí. 

Siguiendo la línea de tus discos anteriores; he notado que poco a poco ibas cayendo en el sonido más austero. ¿Buscabas desnudar las canciones para mostrarlas tal y como son? ¿Al final lo que queda de una canción es su estructura y texto original?
Una canción vale por sí misma y no tiene por qué ir vestida. Pero a veces, vestirla, da también otro paso y otra manera de entenderla. Son distintos métodos de entusiasmar y de entusiasmarse a uno mismo. A veces te complicas demasiado y a veces te complicas demasiado poco. 

Éste Josep Puntí que fue cantante de Umpah-Pah, luego Adrià en solitario… ¿terminará mudando nuevamente de piel o se quedará otros nueve años a la sombra cual lagarto?
Lo único que no soporto es que me digan “cantante de Umpah-Pah” (silencio). Lo único que puedo decir es que seguiré dándole al mazo y trabajando para poder seguir vivo.

 
Carlos H. Vázquez

Puntí, el llibre, l’home

EL PUNT AVUI | 27

DISSABTE, 20 D’ABRIL DEL 2013

Cultura i Espectacles

Xavier Castillón

Salt

 

Josep Puntí, abans Adrià, publica el seu primer llibre, farcit de cançons mudes,

poemes, dibuixos i reflexions. Un regal per al seu pare, titulat ‘Incompletament’

Han passat més de deu anys des que va aparèixer l’últim disc d’Adrià Puntí, Maria, un treball dedicat a la seva mare i “a totes les Maries que són més o menys com la meva mare”, apunta ell. Ara Puntí, Josep, Adrià o simplement Puntí, envia nous senyals en un format inèdit, un llibre, que ha titulat Incompletament Puntí (“Aquí no hi ha tota la meva obra”, observa amb una lògica inqüestionable), un volum inclassificable i molt ben editat en què és molt present el seu pare i les seves escultures i vitralls. En el llibre s’acredita l’autoria dels textos a Josep Puntí; la de les obres a Narcís Puntí, el pare, i la dels dibuixos –alguns fets a les fosques, altres amb les dues mans simultàniament, sempre amb punta fina i espontània– a Adrià Puntí. “Aquest llibre és un regal per al meu pare i per als pares semblants al meu”, conclou Puntí, que elabora les seves cançons als mateixos baixos de la casa familiar de Salt on el seu pare té el taller, un espai envoltat literalment d’escultures i quadres de Narcís Puntí. “Ell ha estat escultor tota la vida, però no ha volgut vendre mai res”, diu el fill. El llibre, que en la primera edició va acompanyat d’un DVD amb el documental Adrià Puntí –que el 33 va emetre dijous–, és, segons Puntí, “una obra per disfrutar i rellegir”. Potser no és exactament el que esperaven els seus seguidors, que fa molts anys que reclamen un nou disc i, a falta d’una altra cosa, han convertit el recent recopilatori Vinc d’un silenci massa curt (Picap) en un petit èxit de vendes. “Fa molts anys que tenia pensat fer aquest llibre i crec que qui el llegeixi entendrà millor moltes de les coses que he fet. Per a mi aquests deu últims anys no han estat un temps de silenci: estic rodant una pel·lícula, Viatge d’un savi vilatrista cap enlloc, amb la qual aquest llibre té molt a veure. De fet, per a mi el llibre o la pel·lícula són simplement altres formes d’expressió, i el llibre té també un guió establert, com la pel·lícula, tot i que potser costarà veure-ho… A la pel·lícula també hi ha un personatge que escriu un llibre. Tot plegat és un joc d’entrades i sortides constants entre la realitat i la ficció, i per a mi és una gran evasió”, afirma Puntí, ara més que músic, creador complet. “Tots som creadors: també als paletes, per aguantar les inclemències, els ha d’agradar la seva feina, s’han de sentir artistes.”

Incompletament Puntí és un llibre d’artista integral construït a partir de “vitralls per a cecs”, “cançons mudes” –algunes lletres conegudes, altres inèdites–, “poemes repujats”, “reflexions miòpiques”, “monòlegs entrevistats” i altres materials molt personals. Generalment, els textos més poètics estan escrits en català i els més prosaics, en castellà, però tampoc cal buscar-hi grans explicacions. 

El llibre, coeditat per Puntí i Tren d’Olot, inclou també un codi QR que dóna accés a la seva “televisió privada, amb informació privilegiada que es renova permanentment”. “Ho he passat molt bé escrivint aquest llibre, que he fet durant un llarg període, tot i que al final els tres últims mesos han estat tot un esprint”, recorda Puntí, que, reflexionant sobre el seu hipotètic silenci dels últims temps –tot i que mai no ha parat d’oferir concerts, alguns brillants, altres no tant–, afirma que el silenci està molt bé quan un el tria, però no quan és forçat per factors externs. El 4 de maig actuarà a la Fira de Música al Carrer de Vilaseca. “Ho aprofitaré per anar a Port Aventura”, diu Puntí, gens irònic. Diu Puntí que el seu productor i amic Quimi Portet l’anima sempre a enllestir un nou disc, però ara els seus objectius són donar a conèixer aquest llibre i acabar la pel·lícula, un film d’autor en què promet que tampoc no faltarà acció. ■

 

Cançons mudes i dibuixos a les fosques

ELCREADOR(147) PUNTÍ

DILLUNS, 15 ABRIL 2013              C U L T U R A             LA VANGUARDIA 31

TONI COROMINA

Després d’un prolongat silenci de deu anys, Josep Puntí i Fàbregas, el lluminós músic i poeta de Salt (1963) –abans conegut com Adrià Puntí–, s’ha tret de la màniga un as literari en forma de llibre, Incompletament, que ha editat ell mateix i que es pot trobar a les llibreries a partir del 18 d’abril i també al web adriapunti.com. 

El títol l’ha escollit per la calculada ambigüitat matemàtica que té, que probablement resumeix d’una manera universal el seu mutisme discogràfic des que el 2002 va publicar l’últim disc Maria, dedicat a la seva mare: “Jo vinc d’un silenci massa curt, sense que això s’hagi d’entendre com una referència aRaimon.

El vent no bufa per tothom de la mateixa manera; però la ventada de la crisi no m’ha vingut de nou. Els últims anys he passat per camins tortuosos, amb molts revolts i tombants, que he aprofitat per elaborar aquest treball, una obra molt pensada, empès per la necessitat d’abocar el meu art”, explica.

El llibre s’integra en l’òpera cinematogràfica Viatge

d’un savi de Vilatrista cap enlloc, un film en permanent actualització, protagonitzat i dirigit per ell mateix: la faula d’un peix de mar que remunta el Ter i arriba a Setcases, a la deu del riu.

Incompletament és, doncs, un poema simfònic coral que ha ordit inspirant-se en l’obra del seu pare, Narcís, inserint-hi proses, poemes, pintures, lletres de cançons escrites durant trenta anys, il·lustracions, fotos i aforismes.

Devot de l’art de la dialèctica, ho sintetitza amb conceptes paradoxals impregnats d’un peculiar lirisme gironí: “Hi he posat cançons mudes; vitralls per a cecs; dibuixos d’un sol traç fets a les fosques, amb una mà, amb l’altra o amb totes dues alhora; relleus que parlen; gotes esberlades i escultures fotogràfiques. He fet servir el talent que el meu pare –un gran artista– va desenvolupar en la seva obra iconoclàstica de relleus, pintures i escultures. Li he volgut fer un petit homenatge”. Tot plegat amanit amb faules inventades i un sofregit de “monòlegs entrevistats”, una variant filosòfica del joc dels disbarats que consisteix a respondre preguntes aleatòries que sent pel carrer, sense saber-ne el context. Artista romàntic multidisciplinari –músic, actor, poeta del microllenguatge, director de cinema i autor de vídeos–, es guia per la intuïció. De conversa planera (farcida de guspires poètiques, paràboles dadà i modismes populars catalans), va a la seva, com els lliurepensadors. “Puc semblar arrauxat i bala perduda, que ho sóc; però tinc un punt de seny. Sóc fet a la meva, no m’agrada ballar com una baldufa”. Potser per això li costa seguir les normes prestablertes per vendre i promocionar la seva obra, ja sigui musical o literària: “És gratificant que a la gent li pugui agradar el que fas;

però més enllà de la promoció, crec que l’obra ja marxarà sola, se’n sortirà per si mateixa, seguint un ritme natural. L’important és que m’ho passo bé escrivint i fent música.

Son formes alternatives. L’artista ha d’experimentar tendències noves. L’art s’ha d’oxigenar”,

rebla. El seu esperat projecte discogràfic de moment es farà gruar per desacords

contractuals. Té vint cançons pràcticament enllestides –que ha treballat amb l’ajuda de

Quimi Portet–, i ganes d’ensenyar-les. Diu que mentrestant s’ho passa

malament, però que “tot arribarà”. Queda molt lluny l’època posthippy i punk de principis dels vuitanta, quan va començar amb La Felaction On The Rocks. O el periple amb els mítics Umpah-pah, un grup amb el qual va gravar tres discos memorables i que es va dissoldre el 1996. A finals dels noranta va publicar Pepalallarga, el primer disc en solitari, signat com a Adrià Puntí; després va venir L’hora del pati i, finalment, l’any 2002, va enregistrar Maria. Es considera “un músic solitari amb ganes de no estar sol. La solitud és punyetera, però és el que hi ha”. I si Quimi Portet, el productor dels seus tres últims discs, diu que el músic de Salt “és un artista de veritat, només li preocupa transmetre emocions amb les seves cançons”,

Puntí reconeix que “ni humanament ni artísticament seria com sóc si no

hagués passat en Quimi. L’hi agrairé tota la vida”.

Músic autodidacte, el seu estudi és allà on tingui el piano, un instrument que sempre ha

estat present a casa seva, des que, de petit, el seu pare el despertava tocant-lo els diumenges

al matí. Entusiasta de les cançons infantils (Arri tatanet!, Ara va de bo…), creu que amb una lletra i una melodia n’hi ha ben bé prou per cantar: “no fa falta cap instrument”. Un

dia es va presentar a l’escola amb una gaita, un instrument que després

va canviar pel llaüt. Més tard, als setze anys, va aprendre a tocar el violí. Ara, de gran, a més de tocar habitualment el piano, practica amb la guitarra a la cuina, un espai on de vegades s’inspira rentant plats, o escoltant “les variacions rítmiques del tecno del forn i altres electrodomèstics.”

ELS MEUS MESTRES

]A banda del seu pare, a qui dedica el

dibuix que acompanya aquest article (“Si

més no a tu, Narcís”), i de la seva mare, té

molts altres mestres i referents. De petit

no volia ser ni bomber ni torero, sinó “inventor,

com el professor Franz de Copenhague”.

Després de la immersió musical

de les cançons infantils tradicionals,

amb el pas dels anys va descobrir artistes

tan diversos com Xesco Boix, Tom Waits

o Berlioz, el poeta Rimbaud, els cantautors

catalans galàctics i lisèrgics dels setanta

o les patums del rock & roll mundial,

que configurarien una llista inacabable.

 

Imatge